Declaración de la Conferencia Católica de Missouri sobre la Enmienda 5 (Abolición del impuesto estatal sobre la renta y aumento del impuesto sobre las ventas)
Nosotros, los obispos católicos de Missouri, estamos llamados a pronunciarnos, a la luz de la doctrina social de la Iglesia, sobre las decisiones que moldean la vida en nuestro estado, especialmente al tratarse de decisiones que afectan la dignidad y el bienestar de los más pobres y vulnerables. Mientras los votantes de Missouri reflexionan acerca de la Enmienda 5, que aboliría gradualmente el impuesto estatal sobre la renta y permitiría incrementar el impuesto sobre las ventas, queremos recordar los principios que deben guiar nuestra conciencia al analizar cualquier propuesta de tipo tributario.
Aunque la Iglesia no favorece un modelo fiscal en particular, enseña que todo sistema tributario debe servir al bien común, rigiéndose por la justicia y la equidad, y tomando en cuenta la capacidad económica de cada persona (Juan XXIII, Mater et Magistra, n. 132). Así pues, los obispos de EE.UU. han explicado en la carta pastoral Economic Justice for All que los sistemas tributarios deben garantizar que quienes cuentan con mayores recursos asuman una parte proporcionalmente mayor de la carga pública. Por tal motivo, los impuestos regresivos, como son los impuestos sobre las ventas, deben ser examinados con prudencia, pues suelen impactar desproporcionadamente a quienes tienen menores ingresos.
Reconocemos que muchos de quienes apoyan la Enmienda 5 lo hacen movidos por un sincero deseo de favorecer la prosperidad futura de nuestro estado. Entienden que esto puede lograrse ampliando los impuestos sobre las ventas a determinados bienes y servicios que actualmente no están gravados, como las suscripciones y productos digitales, y reduciendo al mismo tiempo los impuestos sobre la propiedad, que también suelen ser regresivos. Son planteamientos legítimos, pero que deben examinarse tomando en consideración sus posibles consecuencias para las personas más vulnerables.
Asimismo, es importante mantener los incentivos que favorecen las donaciones a fines benéficos, ya sea mediante los créditos fiscales vigentes o a través de otras medidas, para que no se vea reducido el apoyo a los hogares de acogida para madres, los centros de atención a víctimas de violencias doméstica y los bancos de alimentos y de pañales, entre tantas otras organizaciones que acompañan y sostienen a quienes atraviesan situaciones de necesidad.
Instamos a los fieles a analizar la Enmienda 5 cuidadosamente a la luz de estos principios. También rogamos a nuestros representantes que, independientemente del resultado de esta votación, pongan las necesidades de los más pobres y vulnerables al frente de las políticas públicas. Escuchemos el mensaje de la declaración Dignitas infinita, la cual nos exhorta a que “el respeto de la dignidad de la persona humana, más allá de toda circunstancia, se sitúe en el centro del compromiso por el bien común y de todo ordenamiento jurídico”. Que el Señor nos conceda sabiduría para discernir lo correcto, fortaleza para seguir el camino justo y caridad para procurar el bien de todos.
OBISPOS CATÓLICOS DE MISSOURI
Most Reverend Mitchell T. Rosanski
General Chairman
Archbishop of St. Louis
Most Reverend James V. Johnston, Jr.
Vice Chairman
Bishop of Kansas City-St. Joseph
Most Reverend Ralph B. O’Donnell
Executive Chairman
Bishop of Jefferson City
Most Reverend Edward M. Rice
Bishop of Springfield-Cape Girardeau



